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¿Qué tipos de melones existen?

El melón es un referente nutricional, que además de poseer un alto contenido en agua y azúcares, aporta al organismo diversas vitaminas y minerales, destacando sus aportes de Fósforo, Potasio y Sodio.

Este fruto tiene su origen en Asia, pero actualmente se cultiva prácticamente en cualquier lugar del mundo que cuente con un clima cálido y poco lluvioso. 

Posee unas excelentes cualidades nutritivas, esenciales para la salud en todas las etapas de la vida, además es una de las mejores frutas del verano, jugosa y refrescante.

Sin embargo, cuenta con una gran variedad de subespecies por todo el mundo, lo que hace que sea posible encontrar melones prácticamente durante todo el año.  

En base a ello, podemos clasificar los más comunes en dos familias: 

  • Melones de verano. Suelen ser muy aromáticos, perecederos y de corteza rugosa. 
  • Melones de invierno. Son menos aromáticos, menos perecederos y de cortezas lisas o arrugadas.

Dentro de estas familias existen muchos tipos de melones, con diferentes cortezas, colores, texturas, aromas y sabores:

Melón amarillo 

De forma alargada, corteza dura, pulpa de color verde claro y sabor dulce, con un peso entre 1’5 y 2 kg. También es llamado canario, y es muy popular en Reino Unido. 

Melón cantaloup o cantalupo

Esférico, ligeramente aplastado, de piel lisa y pequeño, con peso poco mayor a 1 kg, de pulpa naranja, sabor dulce y aromático. 

Los Cantaloup de origen americano son los más producidos del mundo. En Europa a los más tradicionales les llaman Cantaloup Charentais, por la variedad francesa cultivada en Cavaillon. 

Melón galia

De origen israelí, pero popularizado en todo el mundo. También esférico, de pulpa blanca, poco consistente, corteza verde que se vuelve amarilla en su maduración, no muy dulce y de tamaño medio, con un peso poco mayor a 1 kg.  

Melones verdes españoles 

Esta variedad recoge distintos tipos de melones:

  • El piel de sapo es un melón de verano, de forma ovalada y corteza fina, verde y con manchas oscuras, de 2 o 3 kg de peso, con pulpa de color blanco o cremoso, compacta y crujiente, muy sabroso y dulce.  
  • El tendral es originario del sudeste peninsular y su piel es rugosa, gruesa y uniforme, lo que facilita su conservación y comercialización, de pulpa muy sabrosa, blanca, firme, dulce y poco aromática.
  • El rochet es de piel lisa, con algunas arrugas en los extremos, de color verde, algo alargado, muy dulce y con más sabor que aroma.
  • El de Villaconejos se caracteriza por tener una piel con estrías en toda su superficie, de color casi pardo, con mucha pulpa, de color blanca, sabor intenso y muy dulce, jugoso y refrescante.
  • Otra variedad de Villaconejos es el negro gigante, que apenas se comercializa por su gran tamaño, pues llega a pesar hasta 10 kg, pero que los productores locales suelen cultivar para consumo propio puesto que, según dicen, es el melón más dulce y se conserva muy bien. 

Además de todos ellos, hay muchas otras variedades procedentes de todas las partes del mundo, como los Charentais, de origen francés, el melón Branco, de origen portugués, los Casaba y los Sharlyn, procedentes de América, o los Hami, de Asia, entre otros. 

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